La historia de Colombia está dividida en un antes y un después del narcotráfico. Si bien la violencia siempre ha estado presente, y desde los años 40 había una oleada de asesinatos debido a temas políticos, la década de los 80 estuvo marcada como la época más sangrienta en la historia del país. Pablo Escobar fue en su momento el hombre más buscado y temido del mundo. Sus acciones ilícitas, los secuestros y asesinatos que él y sus hombres perpetraron, terminaron brindándole un gran poder en Colombia. Pablo Escobar, el fin de una pesadilla, un documental realizado por RCN La Radio, pretende explicar cada uno de los hechos que realizó el narcotraficante más buscado del mundo, 20 años después de su muerte.
"Era el máximo símbolo del terror". Esta es la primera definición asociada al nombre de Pablo Escobar. Su organización, que contaba con cientos de sicarios y criminales, fue la responsable de las más de 5000 víctimas entre los años 80 y 90 en Colombia. La lista de asesinados incluye civiles, oficiales de la Policía Nacional, congresistas, jueces, ministros y candidatos a la presidencia. Son demasiadas las fechas de los actos terroristas que Escobar realizó en el país, pero a lo largo de este texto se tratarán algunas de las más importantes.
Quizás el inicio del odio de Escobar hacia la justicia y las leyes del país comenzó en 1982, cuando ingresó a la política como llegó al Congreso de la República como suplente. Allí, en un debate, el entonces ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, lo acusó de crear el grupo Muerte A Secuestradores, un grupo paramilitar financiado por el narcotráfico. Estas declaraciones no cayeron para nada bien en el círculo de Escobar, quien renunció a su puesto político. El ministro Lara Bonilla era también un defensor acérrimo de la extradición para los narcotraficantes, por lo que se convirtió en un objetivo principal de Escobar. Y fue a partir de esto como, el 30 de abril de 1984, dos sicarios que se movilizaban en una moto asesinaron en Bogotá a Rodrigo Lara Bonilla. Como lo menciona el documental, a muy pocos les quedaron dudas sobre quién había sido el autor intelectual de la muerte de uno de los políticos más importantes del país.
John Jairo Velásquez, alias "Popeye", afirma que la falta de diálogo entre Escobar y el gobierno colombiano hubiera podido evitar muchas muertes. Lo que era claro es que los grandes jefes del narcotráfico en Colombia no estaban dispuestos a aceptar la ley de extradición en contra suya, por lo que harían todo lo necesario para garantizar que se derogara.
El 13 de enero de 1988, una bomba estalló en el Edificio Mónaco, lugar en el que estaba ubicado el apartamento de la familia de Pablo Escobar, por lo que empieza una guerra no sólo contra el Estado, también contra el segundo cartel más poderoso de droga en el país, el Cartel de Cali. A partir de esto los ataques terroristas de Escobar se intensificaron, y un hecho especial enlutó al país. El 18 de agosto de 1989, mientras asistía a un acto de campaña en el municipio de Soacha, el candidato presidencial Luis Carlos Galán fue baleado y asesinado, todo por órdenes de Escobar.
Muchos secuestros también generaron en el país un repudio general, como el de Francisco Santos, el de Andrés Pastrana, o el de la periodista Diana Turbay, asesinada en su propia operación de rescate. Pero no fueron solamente los secuestros los que tenían a la población temerosa. Los carros bomba que Escobar mandó detonar en diferentes puntos de Bogotá - Calle 15, Centro 93 y el edificio del DAS - dejaron claro un mensaje: el narcotráfico quería apoderarse del poder nacional.
Un error fatal, el 2 de diciembre de 1993, propició la derrota de Escobar frente al gobierno colombiano, después de más de una década de terrorismo. Una llamada desesperada que le realizó a su hijo, que se encontraba con los demás miembros de su familia en las Residencias Tequendama en Bogotá, fue interceptada por la Policía Nacional. Hasta la casa en la que Escobar se ocultaba llegaron miembros del Bloque de Búsqueda, que lograron interceptarlo y asesinarlo en un tejado.
Estos son los principales hechos que narra el documental, recordando una parte triste de la historia de Colombia, pero explicando los diferentes momentos en los que el narcotráfico llegó a ser, quizás, más poderoso que el mismo gobierno nacional.